Desde muy pequeño soy fan de Marie Curie; recuerdo la primera vez que me contaron su historia, en uno de esos momentos mágicos y únicos (de los que espero que muchos niños sigan disfrutando) en el que D. Blas, cambiaba su rol de profesor por el de maestro de colegio público de barrio trabajador, en el que – en clases de cuarenta alumnos – sacaba tiempo para alimentar las pasiones de un simple alumno con historias motivadoras. Era en un aparte del recreo en donde vino -desconozco el motivo- a contarme la historia de esta gran mujer, que acababa en fallecimiento… 

Cuando me hablan sobre negociación y ventas, con frecuencia pienso en esa frase que me dijo aquel maestro y que ahora es tan famosa: “ No hay que temer nada en la vida, sólo tratar de comprenderlo”.

Y, en mi profesión como interim manager especializado en ventas eso es, en parte, a lo que me dedico. Como ella, trato de aprender, enseñar y aplicar aquellas cosas que no se ven, pero que, como la radioactividad, influyen y mucho en la vida.

Tratar con personas, negociar, vender, liderar equipos e ilusionar (que para el caso podríamos decir que son sinónimos) es como esa radioactividad que Marie Curie intentó comprender: ese conjunto de elementos que influyen en nuestra vida pero que no se ven. Las respuestas a cuestiones clave que por lo general o se ignoran o se infravaloran e incluso se denostan. 

A diario me encuentro con personas que dicen que coaching y PNL son como un cuento chino (por cierto ¡me encantan los cuentos chinos! y ahora, mientras escribo, sonrío ante el recuerdo de uno que me leía mi abuelo sobre la leyenda de los cuatro dragones que dieron lugar a los cuatro grandes ríos chinos…) y que no sirven para nada, y sin embargo, tal y como hizo Marie Curie en su día, algo tiene que haber para que algunos, sin decir nada nos caigamos bien y nos busquemos; para que otros diciendo mucho tengan el poder de hacer sonreír o no, para que haya quien venda mucho visitando poco y otro venda poco, visitando mucho. Y, ¿qué me decís de aquella persona que consigue justo lo contrario que otra utilizando las mismas palabras?; ¿será casualidad?, ¿pura magia? o, ¿por debajo de eso, tal cual pasa con el Polonio y el Radio estarán funcionando unos mecanismos que una vez sepamos controlar nos pueden aupar de forma definitiva hacia la consecución de nuestros objetivos?.

Y, ¿si hablamos de actitud? ¿Qué ocurre cuando dos personas ante una misma situación reaccionan de dos maneras diferentes?: una de forma que le ayuda a impulsarse hacia sus fines y otra a no ser capaz de superarlos. ¿Es sólo cuestión de escenario y habilidades o existe mucho más, probablemente más importante que los anteriores, la forma de ver esa situación y su actitud ante ella?.

Y eso trabajamos en Talentium cuando hablamos de negociación y ventas; de esas cosas invisibles que no se ven pero que lo suponen todo. Estrategia, imprescindible. Herramientas de inteligencia de negocio, necesarias, pero hay algo más importante sobre lo que descansa todo, las personas y su capacidad para empatizar y comunicar con los demás.

Rodrigo G. Dopico. Desarrollo de Negocios Talentium Interim Bussines Solutions.